Propiedades de la belladona

propiedades medicinales de la belladona

Tóxico. Midriático. Vasoconstrictor.

La belladona (Atropa belladona) es una planta perenne que pertenece a la familia de las solanáceas. Crece en una región extensa, que abarca Europa, el Norte de África y Asia Occidental. Se considera una planta altamente tóxica que puede ocasionar delirios y alucinaciones, pero también se puede aprovechar por sus valiosas propiedades medicinales.

La belladona crece como un arbusto, llegando a medir un metro y medio. Sus hojas son ovaladas y blandas. Las flores cuelgan entre las hojas, y son de un color púrpura en el exterior y amarillento en el centro.

Su fruto se da en forma de baya y es del tamaño de una cereza. Su rango de tonos van desde el rojo oscuro hasta el negro. Para la medicina es de gran interés el fruto y las hojas de la belladona, y su recolección comienza a finales del verano.

Propiedades terapéuticas

Las hojas y la raíz de la belladona son altas en alcaloides como la hiosciamina, atropina y escopolamina. Estas sustancias afectan el sistema nervioso en algunas zonas. Por ejemplo, puede generar dilatación de la pupila. Tal vez sea por este efecto que recibe el nombre de “belladona”, pues en la antigua Italia las mujeres consumían el zumo del fruto para dilatar sus ojos y realzar su belleza. Hoy en día se utilizan estas propiedades en el área de a oftalmología para hacer exploraciones oculares.

Otros efectos que puede generar la belladona son dilatación de los bronquios, constricción de los vasos sanguíneos y reducción de secreciones. También se puede utilizar para detener contracciones intestinales. No se recomienda su uso en personas hipertensas o que padezcan glaucoma. Por último, aplicado de manera externa tiene un efecto analgésico.

Se recomienda dejar su uso en manos de médicos, y no utilizarlo como remedio casero.

Precaución

La belladona se considera una de las plantas más tóxicas en Occidente. Aunque son dulces, de dos a cinco frutos de belladona pueden matar a una persona adulta. Asimismo, la ingestión de sus hojas es peligrosa.

Entre los efectos de la belladona, está la dilatación de pupilas, visión borrosa, taquicardia, pérdida de balance, dolor de cabeza, irritación de la piel, resequedad en boca y garganta, retención de líquidos, confusión, alucinaciones, delirio y convulsiones.