Propiedades medicinales amanita muscaria

Usos de la amanita muscaria

Alucinógeno. Tóxico. Hepatotóxico.

La Amanita muscaria, conocida por nombres muy diversos como falsa oronja o matamoscas, es un hongo muy conocido por su peculiar aspecto. Se le suele encontrar en bosques templados en donde hay mucha humedad y las temperaturas no suelen bajar mucho.

Es una seta de gran tamaño que puede medir entre 6 y hasta 25 centímetros de altura, pero lo más distintivo es su peculiar color: rojo con puntos blancos. El color del sombrero puede variar con el tiempo y la región pudiendo tornarse naranja. A pesar de ello se le puede diferenciar fácilmente de las oronjas ya que estas carecen de los puntos blancos.

Como cualquier hongo, la amanita muscaria carece de flores. En su lugar se reproduce mediante un sistema de esporas las cuales se almacenan debajo de los sombreros, entre lo que son una serie de laminillas.

El micelio del hongo permanece todo el año, pero el sombrero sólo aparece durante los últimos meses de verano y a lo largo del otoño.

La amanita muscaria es conocida por sus alcaloides de gran efecto que lo vuelven tóxico. Sus efectos son retrasados y por lo general toma hasta un par de horas en presentarse. Debido a su alto grado de toxicidad su uso no se recomienda en ningún caso, en grandes dosis puede provocar daño hepático.

Los síntomas de intoxicación comienzan con vómitos y diarreas, el efecto más común es un estado de aletargamiento y alucinaciones. Otros efectos incluyen un incremento en la sudoración y en la saliva, contracción de pupilas y disurias.

Durante el siglo XVIII (y antes) se empleaba en la región de Siberia durante ceremonias religiosas.

No existe ninguna propiedad medicinal que pueda resultar de interés.