Propiedades medicinales arándano

propiedades curativas del arándano común

Antifúngico. Antiinflamatorio. Astringente. Hipoglucemiante.

 

El arándano, Vaccinium myrtillus, es un tipo de arbusto conocido por sus suculentos frutos. El género Vaccinium está compuesto de una gran variedad de especies (más de 900) con características muy similares, entre ellas destaca el arándano negro (Vaccinium uliginosum), el arándano azul (Vaccinium corymbosum) y el arándano común que es del que precisamente hablaremos en este artículo. Para usos y referencias de otros tipos de arándanos podrás encontrar más información aquí en el sitio.

Es un arbusto el cual alcanza una altura de hasta 1 metro, por lo general se extiende más a lo largo que a lo alto. Las ramas son rastreras y abundantes en hojas que poseen tonos verde o verde claro y de forma ovalada. Las hojas tienen los bordes ligeramente dentados.

Las flores del arándano común son pequeñas y de color verde con tonalidades rosas, poseen cinco pétalos y crecen de forma aislada. El fruto es la parte más distintiva de este arbusto: una pequeña baya de color azul, azul obscuro el cual es comestible, de sabor astringente muy agradable.

La floración del arándano común se da entre los meses de abril y junio, los frutos terminan de madurar hacia finales de verano o principios de otoño. Para fines medicinales nos interesan tanto las hojas, las cuales se suelen colectar a lo largo del verano; y los frutos, los cuales se colectan hasta que están bien maduros, que es cuando su coloración es azul obscuro.

Propiedades terapéuticas

Los arándanos son completamente comestibles, y son una buena fuente de diversos nutrientes, vitamina C; minerales como hierro y magnesio, ácidos naturales como el benzoico y málico; además de taninos que le confieren algunas de sus propiedades benévolas.

El arándano es clasificado como una planta astringente, en virtud de los taninos que mencionábamos, que permite una sanación rápida en heridas. También posee propiedades antisépticas, lo cual se complementan muy bien en el tratamiento de una variedad de heridas.

El consumo de las hojas trae un fuete aporte de flavonoides que se asocian al mejoramiento de problemas de la circulación, mejora la permeabilidad capilar, y aumenta la resistencia de las arterias y venas. De forma general se dice que el consumo de arándano ayuda a mejorar la circulación.

Se han hecho investigaciones que señalan la posibilidad de que el arándano sea hipoglucemiante, es decir, reduce el azúcar en sangre. Por ello se señala que podría tener efectos benéficos en pacientes con diabetes, aunque este tema aún se discute. Lo que sí se sabe es que su consumo puede regenerar el tejido vascular de la retina en pacientes con afecciones debido a la diabetes.

Finalmente se pueden preparar pomadas a partir de las hojas las cuales tienen efectos anti fúngicos y pueden servir en el tratamiento de infecciones cutáneas por hongos.

Modo de uso

  • Infusión. Se prepara a partir de las hojas frescas del arándano, estas se trozan en partes pequeñas y se ponen en una taza de agua hirviendo. Posteriormente se filtra y se bebe. Se recomiendan de 3 a 4 tazas al día.
  • Decocción. Se prepara de una forma similar que la infusión, solo se deja reposar las hojas en el agua hirviendo durante 5 minutos.

Los arándanos también se pueden emplear para preparar infusiones o decocciones, aunque se suelen recomendar mejor “frescos”. También se emplean los frutos para la preparación de diversos vinos de arándano.