Propiedades medicinales castaño

propiedades de las castañas

Astringente. Antidiarreico. Nutritivo

El castaño, Castanea sativa, es un árbol perene de gran tamaño el cual se puede encontrar en  todo el mundo. El árbol es originario de Europa y Asia Menor, pero debido a su preciado fruto se cultiva prácticamente en todo el mundo.

El castaño pierde su follaje durante el invierno y lo recupera durante la primavera. Puede alcanzar alturas de más de 20 metros, por su parte las hojas son delgadas y largas, alcanzando unos 15 centímetros de longitud y ligeramente dentadas.

Las flores del castaño se diferencian por su género, las masculinas son amentos que pueden alcanzar hasta los 20 centímetros de largo; las femeninas son ligeramente más pequeñas. Las flores en si son muy pequeñas y sólo se aprecian como un racimo. La floración se da entre mayo y junio; los frutos maduran durante octubre, temporada en que se realiza la colecta.

El fruto es la conocida castaña la cual, crecen agrupadas en conjuntos de tres recubiertas de abundantes espinas. La parte de interés es la pulpa contenida dentro de estas nueces. En algunas ocasiones también se usan las hojas.

Propiedades terapéuticas

Dentro de las hojas se pueden encontrar diversos compuestos tánicos, azúcares, pectinas y grasas. La corteza posee una composición similar con un contenido de ácido tánico más elevado. Ambas partes sirven como astringentes y se pueden emplear tanto como antiinflamatorio como para prevenir diarreas. Se puede usar como enjuague bucal, ideal para casos de gingivitis.

La castaña por su parte tiene un alto contenido en fécula y glucosa, que junto con su contenido en proteínas, minerales y vitamina C lo vuelven un alimento altamente saludable. Es importante tener en cuenta que tiene un contenido considerable de grasas (saludables), por lo que se debe de tener moderación en su consumo.

Modo de uso

  • Decocción. Se hierven 50 gramos de corteza y/u hojas secas en 1 litro de agua. Se espera hasta que alcanza punto de ebullición para después dejarlo reposar hasta enfriar, se filtra y finalmente se puede endulzar con azúcar o miel. Se toma una taza después de cada comida como remedio para las diarreas. Esta misma preparación pero sin azúcar se puede emplear para hacer enjuagues bucales.