Propiedades medicinales de alcachofa

Propiedades medicinales de alcachofa

Diurética. Hepatorregenerativa

La alcachofa, Cynara cardunculus var. scolymus, es una planta común en la gastronomía de muchos países y también conocida por sus diversos efectos medicinales. Se trata de una planta que puede crecer de 1.5 hasta 2 metros. La alcachofa se encuentra emparentada al cardo común y guarda una gran semejanza con éste.

Se trata de una planta común en la horticultura, en donde se cultiva de forma anual. El aspecto de la planta se caracteriza por hojas grandes y divididas en segmentos de gran tamaño. La planta posee espinas aunque no en tanta abundancia como el cardo.

Las hojas de la alcachofa tienen un color verde claro y en su parte inferior poseen una textura fina y un color blancuzco provocado por pequeñas hebras.

El tallo por su parte es de un color rojizo del cual casi no se desprenden hojas, en la parte superior del tallo se desprenden las alcachofas mismas las cuales se encuentran cubiertas de brácteas, las capas verdes de consistencia dura que cubren a las flores.

Su cultivo es común alrededor de toda España y en otros países de clima templado. La alcachofa florea en verano y hacia finales de agosto es posible recolectar su fruto. Para usos medicinales también se puede recolectar las hojas (las cuales no se consumen debido a su sabor amargo y fuerte).

Propiedades terapéuticas

La alcachofa es un alimento recomendable para pacientes anémicos, debido a sus efectos procoagulantes.

Los pacientes con diabetes pueden disfrutar de dietas con alcachofas debido a su contenido rico en inulina, que sustituye la fécula de otras plantas de consumo común. También es benéfica por su efecto hipoglucemiante, que ayuda a disminuir la cantidad de azúcar circulante en la sangre.

Debido a sus altas propiedades nutritivas, además de sus efectos benéficos para el hígado, se aconseja su consumo para pacientes con anorexia o falta de apetito y avitaminósis, hepatitis y otros problemas hepáticos, y como complemento en dietas para bajar de peso.

No se recomienda su consumo durante la lactancia debido a que puede conferir un sabor amargo a la lecha materna.

Preparación

.-Jugo. Se puede preparar un jugo a base de las hojas de la alcachofa, cabe señalar que su sabor es amargo. Es el modo más común de uso medicinal, el jugo se extrae y se añade agua y azúcar, o en ocasiones se mezcla con vino para mejorar su sabor.

El jugo ayuda a la desintoxicación del hígado, disminuye la concentración de azúcar en sangre, reduciendo así el trabajo de los riñones.

.-Infusión. Se puede hacer una infusión hirviendo 10 gramos de hojas frescas en un litro de agua. La infusión se consume antes de las comidas (una taza).

Su infusión también ayuda a desintoxicar el hígado.

.- Extracto fluido. Se puede obtener el extracto directo de las hojas. Se consume en forma de gotas (30 a 45 por dosis) en un vaso de agua. Se consume de dos a tres veces al día.

El extracto de alcachofa tiene efectos benéficos para el hígado, además de servir como laxante y diurético.