Propiedades medicinales de la Acelga

Propiedades medicinales de la Acelga

Hepatoprotector. Diurético. Coleretico

La acelga es una planta de consumo común y muy conocida tanto a nivel gastronómico como medicinal.
Las hojas de la acelga se caracterizan por tener un gran tamaño y ser carnosas, la parte comestible de esta planta la comprenden sus hojas.
La acelga posee un color verde que puede ir desde tonalidades medianas hasta verdes oscuros, las hojas poseen una beta blanca que atraviesa desde el tallo de la planta hasta la punta de la hoja.
El tallo es erguido, sin embargo, al llenarse de semillas se suelen doblar los extremos.
La raíz de la acelga es recta, muy carnosa y posee una forma cilíndrica.

La acelga se cultiva en huertas alrededor de toda España, y también suele ser un cultivo común en otros países, especialmente en Asia. Su principal uso es para fines alimenticios.
Los orígenes de la acelga común de hoy en día provienen de una especie llamada acelga marina la cual es típica de zona costeras.
El aspecto de la planta así como sus propiedades nutritivas y medicinales se mejoran notablemente al cultivarse en huertas.

La flor de la acelga es muy pequeña, esta se presenta en colores variados que van desde el verde hasta el rojo..
El fruto se apega al tallo de la planta, el cual puede llegar a tomar texturas leñosas.
La planta da semillas de forma abundante, mismas que se pueden encontrar en los extremos del tallo.
Se suele colectar solamente las hojas, y en algunas ocasiones las raíces.

Propiedades terapéuticas.

El principal uso de la acelga es el culinario, tanto en España como en el resto del mundo. Si bien no es una planta que tenga un gran sabor, posee una gran versatilidad para ser cocinada en todo tipo de platillos, lo cual la vuelve sumamente práctica en la cocina.
Se suele recomendar el consumo de acelga en dietas para adelgazar, esto debido a su bajo aporte calórico. Como dicen, “no engorda” y ayuda a engañar el hambre. Además, por ser ligeramente diurética puede ayudar a la circulación de líquidos a través de la orina.
El alto consumo de acelgas no supone problemas, sus efectos diuréticos no son excesivos, además de no provocar problemas digestivos. Se trata pues de un alimento ligero el cual es muy bien recibido por nuestro estómago.
Se solía emplear como remedio casero para distintos dolores, heridas en la piel, tratamiento para la sarna, alivio en quemaduras, y reducir dolores de hígado y bazo.
Si bien hoy en día su uso es casi exclusivo como alimento, se recomienda consumir acelgas para relajar el estómago ante diversos malestares, aunque suelen existir plantas más efectivas para estos tratamientos.

Modo de empleo

.- Cocinadas. Existe una gran variedad de platillos que se pueden preparar a base de acelgas. Usualmente se hierven al vapor o cocen con algo de aceite. Suelen acompañar todo tipo de platillos, tanto verduras como carnes.

.- Zumo. También se puede preparar un zumo empleando exclusivamente las hojas de la acelga, las raíces no se usan debido a que dan un sabor amargo. Este zumo se puede administrar por gotas en la nariz para aliviar resequedad en las fosas nasales, aliviar dolores de cabeza y de oído también (ya no se suele usar de esta manera).

.- Cocción. Para su cocción se deberá poner 1 litro de agua a hervir y añadir 50 gramos de hojas y raíces. Esta cocción se puede emplear como shampoo para eliminar la caspa.