Propiedades medicinales de la Achicoria

achicoria

Antiparasitario. Diurético. Laxante. 

La achicoria, Cichorium intybus, también conocida como radicheta o almirón, es una planta medicinal la cual se puede encontrar fácilmente en una gran variedad de climas.  En ocasiones se le llega a llamar diente de león, nombre de una planta de características similares, la Taraxacum officinale, de aspecto y usos medicinales semejantes.

La planta es originaria de Europa, África y Asia, aunque fue introducida a América durante la época de la colonia. Hoy en día es una planta que se puede cultivar prácticamente en cualquier lugar del mundo en donde las condiciones sean las adecuadas.

Debido a sus usos gastronómicos y medicinales existen grandes centros de cultivo de la achicoria: al este de China, en el centro de España, al Norte de Italia y en la costa este de Estados Unidos, aunque también se cultiva por toda Europa, en la India y al Norte de México.

La achicoria puede alcanzar alturas de hasta un metro, se caracteriza por tener vellosidades blanquecinas en todo el tallo. Posee raíces profundas y gruesas las cuales se pueden llegar a extender a profundidades cercanas al metro.

La floración comienza en los meses de julio a septiembre. La planta posee flores colores azules y morados intensos, en ocasiones pueden tornarse colores blanco o rosa. Las flores de esta planta sólo se abren de forma completa en los días soleados.

Los frutos de la achicoria se pueden obtener a partir de los meses de septiembre y octubre. Son frutos pequeños de forma poligonal la cual posee una corona (vilano). Después de la floración se suele colectar la raíz de la planta.

Las propiedades medicinales de la achicoria se conocen desde la edad media, posteriormente pasaría a ser una hierba de cultivo común debido a sus usos en la cocina. Hacia el siglo XVII se preparaban infusiones con su raíz para sustituir el café
De esta planta resulta de interés medicinal la raíz, aunque también se aprovechan sus hojas para la preparación de diferentes platillos como el preboggion (al norte de Italia).

Propiedades Terapéuticas

Las propiedades de la achicoria son muy variadas y desde la Edad Media que se aprovechan.

Se puede emplear como aperitivo antes de la comida para casos de anorexia o falta de apetito.

Gracias a la presencia de coleréticos se obtienen una estimulación adecuada del hígado junto con la secreción de bilis que pueden mejorar los procesos de digestión así como el tratamiento de disquinesias biliares.

Los colagogos y coleréticos presentes en la planta ejercen una acción de limpieza para el organismo. Siendo un gran desintoxicante para el hígado y el organismo en general. La achicoria también posee un efecto ligeramente laxante y diurético, que ayuda a depurar el cuerpo y a asistir en problemas de oliguria o retención de líquidos.

Finalmente el uso más conocido que se le da a la achicoria es el de depurante de parásitos de intestinos, teniendo una gran eficacia en la eliminación de lombrices en el estómago gracias a diversos componentes ligeramente tóxicos. Esta propiedad se suele aprovechar para desparasitar también al ganado, razón por la que se emplea como suplemento alimenticio.

También se sabe de la presencia de inulina en esta planta, la cual puede ayudar a bajar peso, combatir problemas de estreñimiento, y mejorar el funcionamiento del tracto digestivo.

La planta tiene grandes aportes de Vitamina K, Vitamina C, Vitamina A y manganesio, entre otros nutrientes.

Modo de empleo

.- Decocción. Se toman cinco ramos de la raíz seca y se hierven durante cinco minutos en 250 mL de agua. Este líquido se puede tomar durante las comidas para facilitar la digestión y combatir parásitos intestinales.

.- Jarabe. Se prepara a partir de cien mililitros de jarabe simple (agua y azúcar) con diez mililitros de extracto de hojas y raíces. Se toman cinco cucharadas al día para un efecto laxante y diurético suave.