Propiedades medicinales de la Adormidera

Adormidera

Analgésico. Somnífero. Toxico. 

La adormidera, Papaver somniferum, es una planta que se conoce y emplea desde tiempos de las primeras civilizaciones. Se trata de una planta originaria de la zona de mediterráneo en donde crece de forma anual. La planta puede alcanzar alturas de hasta un metro y se caracteriza por sus hojas glabras con textura cerosa.

Esta planta también se conoce como planta del opio. Su nombre proviene del griego, en donde opio significa “jugo”. La planta se utilizo por las civilizaciones de mediterráneo y posteriormente por la civilización árabe para el tratamiento de distintas enfermedades.

Cuando la planta fue introducida en el oriente se comenzó a fumar, y se empleo para provocar efectos somníferos acompañados de ligeros aturdimientos. De aquí que la planta adquirió el nombre de adormidera.

La adormidera comienza a florear en el mes de mayo, y posteriormente se hace la colecta de los frutos. La parte de interés de la planta es su fruto y su semilla, la cual se suele colectar incluso cuando el fruto aún no ha madurado.

Durante la colección del fruto se abren las frutas las cuales liberan un líquido lechoso el cual toma un color marrón al contacto con el aire. Esta sustancia se conoce como opio crudo y se suele fumar en pipas de agua a temperaturas no mayores de los 80ºC.

Propiedades Terapéuticas

El jugo de la fruta de la adormidera, u opio crudo, posee una gran cantidad de alcaloides, los cuales tienen diversos efectos psicotrópicos. Uno de los principales alcaloides es la morfina la cual tiene propiedades analgésicas, aunque también posee una gran toxicidad. Otros alcaloides que están presentes en la adormidera son la codeína, la narcotina, la noscapina y la papaverina.

Después de estudiarse la composición del opio crudo y gracias a los avances de la industria farmacéutica, se logró sintetizas una gran variedad de compuestos similares a los de las sustancias encontradas a la adormidera. Sus efectos se han logrado mejorar a la vez que sus efectos secundarios se han logrado disminuir.

Un dato interesante que prueba los grandes avances son los derivados de la morfina que se han logrado sintetizar, cuyos efectos analgésicos son hasta mil veces más potentes. Todo esto sin representar un riesgo tan elevado como la morfina lo sería suministrada en dichas dosis.

El uso de la morfina es restringido y debe en todo momento ser supervisado por un médico. Dependiendo de la legislación y el país, el dispendio de la morfina es restringido y existe una gran legislación que regula su distribución. El uso de la morfina se limita a pacientes con dolores intensos los cuales ya no suelen responder a otros tratamientos de analgesia.

La codeína también se ha logrado sintetizar y si bien sus efectos analgésicos no son tan potentes como los de la morfina, su uso y distribución es menos regulado. La codeína suele emplearse para aminorar dolores musculares sin llevar los riesgos de una adicción o el desarrollo de una dependencia.

Modo de empleo

.- Morfina: De uso exclusivo para pacientes con dolores intensos y crónicos. Sólo deberá consumirse bajo supervisión médica. Se consume en forma oral, y también puede ser inyectada.
.- Heroína: Su uso es ilegal en la mayoría de los países, salvo algunas presentaciones como es la diamorfina (Gran Bretaña). Aunque desde hace varios años se ha puesto a discusión si esta podría sustituir al clorhidrato de morfina.
.- Codeína: Se puede encontrar en encapsulados, comprimidos o jarabes. Su uso es regularizado en la mayoría de países.