Propiedades medicinales de la clemátide vitalba

Clematis Vitalba

Tóxica

Se conoce con el nombre de clemátide a un vasto grupo de plantas florales tanto domésticas como silvestres. Se estima que existen más de 500 especies pertenecientes a este género (Clematis), la mayoría de ellas crecen como enredaderas, algunas otras como arbustos. Para fines prácticos en este artículo hablaremos de la Clematis vitalba, una especie trepadora originaria de Europa. Hoy en día se le puede encontrar en Australia, Norteamérica, y alrededor de África, se ha convertido en una planta típica de ornato.

Se le conoce también con los nombres de hierba de los pordioseros, barba de Dios, vigaraza, entre otros nombres. La clemátide es una planta de climas templados, crece usualmente en bosques o en la cercanía de ríos.

Se le suele encontrar adherida a árboles, alcanzando longitudes considerables, en muchas ocasiones de la misma altura que los mismos árboles. Las hojas son opuestas, tienen una consistencia rígida y una forma similar a la del laurel, aunque su tamaño es más pequeño. Cada hoja consta de cinco hojuelas de forma ovalada. Durante el invierno pierde todas las hojas.

Las flores suelen crecer en los extremos superiores de la planta, usualmente sobresalen en la copa de los árboles. Tienen un color blanco, se agrupan en pequeños ramilletes que emergen entre las axilas de las hojas. La floración se da a lo largo del verano.

Los frutos son de consistencia seca, de aspecto similar a las lentejas.

Propiedades terapéuticas

Se le conoce con el nombre de “hierba de los pordioseros” ya que en la Edad Media los pordioseros se frotaban con esta planta para causarse llagas en manos y brazos, y con ello causar piedad de los transeúntes. Se sabe que la planta es ligeramente tóxica para el ganado, las personas no deben de consumirla de forma oral, esto resulta en dolores abdominales. Su uso hoy en día es limitado.

En la literatura se indica como eficaz contra los dolores reumáticos y también para combatir neuralgias y estrés. Sin embargo, a falta de evidencia clara y su toxicidad su uso no se recomienda.