Propiedades medicinales de la clematítide

Aristolochia clematitis

Antirreumático. Cicatrizante. Emenagogo

Las clematítide, científicamente conocida como Aristolochia clematitis, es una de las hierbas más conocidas de las que conforman la familia de las aristoloquiáceas (la cual se encuentra compuesta por 400 especies).

Esta aristoloquia, la cual podemos encontrar en lugares tan dispares como Europa central, Asia menor o las frías tierras del Cáucaso, se diferencia del resto de sus hermanas por reproducirse a través de cepas muy delgadas, de las que van brotando un enorme número de pequeños vástagos de extraordinaria longitud y por sus hojas con forma de pica.

Si quieres encontrarla de forma salvaje, te aconsejamos que busques entre alguno de los viñedos o las tierras de tipo arenoso que permanezcan sin cultivar, cerca de tu hogar o de tu lugar favorito para pasear en familia.

Suele florecer a lo largo de la primavera y el verano, aunque no es extraño ver de nuevo sus llamativas flores amarillas en invierno, si el tiempo no es demasiado frío. Unas flores que le sirven a la planta para alimentarse, pero que no tienen ninguna utilidad medicinal. Los activos de la Aristolochia se encuentran en las raíces, las semillas e incluso los vástagos.

Propiedades Terapéuticas

Antes de utilizar la Aristolochia clematitis debes tener presente que en sus raíces se encuentra una potente toxina que puede llegar a atacar a nuestros capilares. Es por eso, que nunca debemos utilizarla por nuestra cuenta, ya que si la tomamos sin ningún tipo de control, nos estaremos arriesgando a sufrir una grave intoxicación similar a la de la colchicina.

A pesar de que multitud de voces se oponen a su utilización, la homeopatía continúa utilizándola para curar cosas tan dispares como, los daños que ocasiona el frío en nuestra piel, las molestias menstruales, el acné, eccemas e incluso pequeños trastornos ocasionados en el sistema circulatorio.

Modo de uso

  • En infusiones, para aliviar los dolores de las menstruaciones dolorosas (siempre debe consumirse preparada por un homeópata)
  • En forma de té, pero no para bebérselo, si no para utilizarlo como líquido para empapar apósitos con los que se limpian las heridas, facilitando con ello su curación.