Propiedades medicinales de la consuelda menor

Consuelda menor

 

Astringente. Antihemorroidal. Cicatrizante

La consuelda menor, conocida por los botánicos con el nombre científico de Prunella vulgaris, es una planta de tipo herbáceo perteneciente a la enorme familia de las lamiáceas o labiadas.

A diferencia de la consuelda, la Prunella vulgaris, es una planta de pequeño tamaño de tallos cuadrangulares y hojas con forma ovoide y flores que crecen en la parte superior de la planta, apiñadas en una estructura que recuerda poderosamente a las espigas de trigo. Nace en primavera, en el interior de los prados húmedos y en las zonas en las que el agua brote con abundancia.

Qué es lo que interesa de la Consuelda menor? La espiga en la que se encuentran las flores. Para conseguirla, no hay que esperar demasiado, ya que su floración se produce de forma bastante rápida, dejándonos ver sus flores a partir del mes de mayo.

Propiedades Terapéuticas

A pesar de que lleva usándose desde la Antigüedad para conseguir que la piel cierre más rápidamente una herida o ayudar a que nuestro intestino recupere su ritmo habitual, la ciencia no se ha mostrado interesada en descifrar cuál es su composición.

Además de los usos anteriormente descritos, la consuelda menor, también ha sido empleada para acabar con ese molesto problema del que tanto nos cuesta hablar, las hemorroides.

Se debe tener mucho cuidado con esta planta, ya que por el color de sus flores y la forma de sus ojos, puede ser confundida por alguien inexperto con la symphytum officinale, una planta que si se toma de forma interna durante un largo proceso de tiempo, puede hacerle bastante daño a tu hígado.

Si no quieres correr riesgos con esta o cualquier otro tipo de planta,  consulta con alguien que tenga experiencia en la materia antes de consumirla.

Modo de uso

  • En infusión. Para la que se necesita hervir 15 gramos de las sumidades de la flor en medio litro de agua. Esta infusión, puede utilizarse como tal tras las dos comidas más importantes del día o usarse de forma externa para limpiar heridas o llagas.

Haz siempre la cantidad que creas que vayas a necesitar, ya que si se guarda, pierde bastantes propiedades e incluso puede hacerte daño