Propiedades medicinales del Acanto

Propiedades medicinales del Acanto

Antidiarreico. Antiinflamatorio. Astringente. Emoliente. Expectorante

El acanto, Acanthus mollis, es una hierba de gran tamaño que pertenece a la familia de las Acanthaceae. La planta es originaria de las regiones centrales y norte de África, además del centro de Asia. Desde las primeras civilizaciones fue llevada a la región del mediterráneo, por lo que es una planta común en muchas regiones de ésta y Europa.

Se le considera una planta elegante y se suele usar en muchas ocasiones como planta de ornato. Puede alcanzar alturas de hasta 1 metro y medio. Sus hojas son color verde obscuro, con una brillantez intensa, cada hoja posee diferentes puntas las cuales son rizadas. La hoja es semejante a la del cardo.

De cada tallo del acanto emerge un conjunto de hojas apiñadas las cuales dan forma de una espiga, a la que se le llama “espiga floral”. Esta posee pequeñas espinas blandas con colores púrpuras o rosas. De la pinta de la espiga surgen las flores.

Las flores del acanto son, por lo general, de color amarillo o blanco. La floración comienza en el mes de mayo y antes del verano todas las flores se han secado. Los frutos son pequeños y redondos.

El acanto es una planta común alrededor de toda Europa. En la península se le suele encontrar con facilidad, y es muy abundante en la región central del país. Además, suele ser una planta de ornato por lo que es fácil encontrarla en invernaderos.

De esta planta resulta de interés medicinal las hojas y raíces, las cuales se colectan y ponen a secar a la sombra. En menor medida se emplean las flores, aunque sus propiedades son iguales o de menor efecto que el resto de la planta.

Posee una cantidad abundante de taninos, azúcares, sales de distintos minerales. El compuesto de mayor interés es el mucílago, el cual posee propiedades ablandantes (emoliente) que se pueden aprovechar para distintos malestares.

Propiedades curativas del acanto

Gracias a las altas concentraciones de mucílago la planta tiene propiedades emolientes que la hacen eficaz en el tratamiento de inflamaciones. Aplicado sobre la piel o mucosas confiere protección y suaviza los tejidos.

También tiene propiedades astringentes que ayudan a la pronta curación de la piel ante distintas heridas. Por ello se recomienda para una gran variedad de problemas de irritación e inflamación en piel y mucosas: alivia eczemas, asiste en problemas de faringitis, y otras inflamaciones infecciosas como vaginitis, rectolitis, etc…

Al ser ingerida esta sustancia ablanda alimentos que se hayan podido acumular en los intestinos. Cabe señalar que ingerida también funciona como un efectivo antidiarreico natural.

Se puede emplear como expectorante, para ayudar a limpiar las vías respiratorias en caso de congestiones. Se suele recomendar su uso en casos de enfermedades respiratorias como bronquitis, tos ferina o catarros.

Modo de empleo

.- Decocción. Se hierven 10 gramos de hoja de acanto en 100 mililitros de agua. Se obtiene un líquido de alta concentración en mucílago la cual se debe aplicar sobre partes inflamadas.

Si se le deja hervir por un tiempo prolongado y se filtra quedará una solución más líquida. Esta puede ser empleada para hacer gárgaras y auxiliar en inflamaciones de la garganta.

.- Infusión. Se toma 1 gramo de raíces y hojas secas y se pone a hervir en una taza de agua. La infusión tiene un excelente efecto astringente y cicatrizante aplicado de forma tópica. Se pueden lavar heridas con esta infusión para una rápida sanación. Se recomienda su uso un par de veces al día.