Propiedades medicinales del anís

Propiedades medicinales del anís

Carminativo. Diurético. Galactogeno.

El anís es una hierba de vida anual la cual puede alcanzar alturas desde 60 hasta 80 cms en condiciones óptimas.
Esta planta posee un tallo cilíndirco delgado, de forma erguida el cual se ramifica en sus partes más altas. Al final de sus tallos se encuentras sus flores de tamaño pequeño, color blanco agrupadas en pequeños ramilletes.

El anís es una planta originaria de oriente la cual fue traída a España y otros países del Mediterráneo hace varios siglos, hoy en día es una planta común en toda la región.
En la península ibérica se suele cultiva el anís, España se ha posicionado incluso en uno de los principales productores de anís a nivel mundial. Otros países que también cultivan el anís son Italia, Turquía y Bulgaria.

La floración del anís comienza en el mes de junio.
Para poder crecer la planta requiere de un clima con mucho sol y poca humedad, su tolerancia al frío es muy baja. Por ello no es de sorprender que sea una planta que se haya extendido rápidamente por todo el Mediterráneo.

De su cultivo la parte más importante es el fruto. Este se colecta a finales de la temporada del anís con medios mecánicos. Los frutos son puestos a secar y cuando terminan de madurar se someten a un proceso de limpieza por sacudimiento y posteriormente se secan. Una vez que se tienen los frutos del anís secos, estos se conservan en envases herméticos para garantizar su conservación y prevenir el deterioro de la humedad.

El anís es considerado por muchos especialistas como una de las primeras plantas medicinales en la historia.
Existe información que data de 2000 a.C. la cual señala que el anís se cultivaba en las regiones de Egipto y Grecia. El anís se empleaba como una especia y se le atribuían diversas propiedades curativas.

La llamada esencia del anís es el producto con propiedades terapéuticas de la planta, este viene en concentraciones del 2% al 3% en los frutos una vez secados, pudiendo darse concentraciones de hasta el 6% en casos extraordinarios. La esencia del anís es conocida como atenol y el a sustancia que le confiere el olor mismo.

Propiedades terapéuticas

El anís es una de las plantas medicinales más antiguas que se conocen, y muchos de sus componentes poseen propiedades benéficas para la salud. Se puede destacar sus propiedades como expectorante y carminativo, los cuales mejoran la digestión, auxilian a expulsar gases y mejoran el tono estomacal, garantizando asó una mejor digestión.

En las mujeres el anís posee un efecto galactógeno, es decir, incrementa la secreción de leche, lo cual puede ser benéfico en la lactancia. También se sabe que el anís ayuda a las mujeres a tener periodos más regulares.

El anís se recomienda en casos de falta de apetito, espasmos gastrointestinales, exceso de gases (meteorismo), problemas de mal aliento (hialitosis), catarro y otros problemas de las vías respiratorias. En las mujeres es ampliamente recomendado durante la etapa de la lactancia y para regular el ciclo menstrual.

Es importante señalar que el uso excesivo del anís puede resultar tóxico, por lo que no debe de administrarse en forma excesiva. Se recomienda acudir con un médico para que prescriba una dósis ideal.

Modo de empleo

.- Infusión. Se puede preparar con un fruto de anís y una taza de agua. Se pone a hervir y posteriormente se puede tomar la infusión. Se pueden reforzar sus efectos añadiendo unas gotas de tintura de anís.

.- Esencia de anís. Se puede suministrar directamente esencia de anís, de 1 a cuatro 4 gotas en un terrón o cucharada de azúcar. Se puede repetir esto hasta 3 veces al día, siendo el momento ideal después de la comida.

.- Tintura de anís. Se prepara con alcohol de 70° y su preparación toma 10 días. Posteriormente se filtra y se deberá conservar en un frasco en un lugar fresco y seco. Se administra en gotas.

.- Licor de anís Una bebida tradicional de España la cual se obtiene a través de un proceso de destilación simple o de maceración.