Propiedades medicinales del cólquido

Cólquido

Antiinflamatorio. Analgésico. Diurético. Tóxica

El Cólquico, conocido científicamente como Colchicum autumnale, es una planta perenne de pequeño tamaño que puede resultar tóxica para el ser humano, si se toma directamente.

De aspecto bastante similar al azafrán (de ahí que también se la conozca como azafrán bastardo), esta planta se caracteriza por flores de color morado intenso y unas hojas de muy poco grosor, largas y de forma lanceolada, que le dan un aspecto muy elegante a la par que vistoso.

El Colchicum autumnale, el cual podemos encontrarlo con facilidad en la práctica totalidad del continente europeo, nos regala sus preciosas flores en dos momentos diferentes del año: el final del verano y a lo largo del otoño.

¿Qué se aprovecha de esta planta? Los bulbos, que se cortan en rodajas para facilitar su secado y las semillas, las cuales se recolectan en verano cuando se encuentran en el interior de las flores.

Propiedades Terapéuticas

 El compuesto más importante y el más peligroso que guarda en su interior el cólquido, es la colchicina. Un producto, tiene la capacidad de hacer que nuestros capilares se dilaten, el cual debe utilizarse con mucho cuidado, ya que si se introduce una dosis demasiado elevada en el organismo, puede llegar a producirse una parálisis del sistema nervioso bastante grave, que en casos extremos puede llevar al afectado a la muerte. Es por eso, que únicamente debe utilizarse el cólquico bajo una estricta supervisión médica.

Se utiliza principalmente, por sus poderosas facultades vasodilatadoras, para ayudar a los enfermos de gota a sobrellevar mucho mejor su enfermedad, haciendo que el ácido úrico sea eliminado por el organismo.

Además de este uso, también sirve para rebajar inflamaciones, aliviar el sufrimiento de las articulaciones, hacer desaparecer los dolores e incluso ayudar al organismo a eliminar de forma más rápida los líquidos acumulados en lugares tan visibles como las piernas o los tobillos.