Propiedades medicinales del comino

CominoAperitivo. Diurético. Emenagogo

Una inmensa cantidad de personas, entre las que me incluyo, desconoce que el comino, puede utilizarse también con otros fines que van más allá de darle sabor a alguna recetas de cocina.

El comino, conocido en el mundo científico como Cuminum Cyminum, es una planta hérbacea de tipo anual y porte medio perteneciente a la familia de las umbelíferas, la cuales se caracterizan por tener flores en forma de umbelas.

Flores de pequeño tamaño, que crecen a principios del verano en la parte superior de la planta, agrupadas en unas llamativas estructuras que recuerdan a forma de paraguas dado la vuelta y que en el caso del comino pueden ser tanto de color blanco, como de color rosado.

Lo que se aprovecha para crear remedios naturales, son los frutos, esos que usamos  que utilizamos habitualmente para cocinar.

Propiedades Terapéuticas

 Tal y como hemos dicho hace unos segundos, la parte que nos interesa para crear nuestros propios remedios, son los frutos del comino. Unos frutos, en los que se encuentra el cuminal, un principio activo que nos ayuda principalmente a: hacer que el estómago vuelva a sentir deseos de volver ingerir alimentos y conseguir que los alimentos pasen de forma mucho más rápida por los intestinos.

De forma más secundaria, también es capaz de servir como diurético, espasmolítico, emenagogo y sedar de forma bastante ligera.

Su uso está especialmente aconsejado para personas que tengan una digestión lenta, inapetencia, problemas menstruales, espasmos gastrointestinales  o parasitosis intestinal

Modo de uso

  •  En decocción. Utilizando como medida una cucharada pequeña por cada taza que tengamos pensado tomar. Se hierve el comino durante unos cinco minutos, dejando que repose durante un buen rato. Pueden tomarse de esta decocción hasta 3 tazas diarias después de las comidas.
  • En licor. Para ayudar al estómago a funcionar mucho mejor después de comer.
  • En infusión. Pudiendo tomarse entre una o tres infusiones al día., ya sean preparadas por nosotros o en bolsitas.
  • En esencia. La cual hay que tratar de utilizar en su justa medida, de 2 a 4 gotas tres veces al día, para no provocarnos trastornos innecesarios.