Propiedades medicinales alcaravea

Flores alcaravea Aperitivo. Digestivo. Carminativo.

La alcaravea, Carum carvi, es una hierba muy conocida en el ámbito culinario como un excelente condimento, aunque también posee diversas propiedades medicinales. Otros nombres comunes de la planta incluyen alcarabaca, alcarahueya, carvia y comino de prado, entre otros nombres que fonéticamente se parecen a su nombre científico.

Se trata de una planta nativa del oeste de Asia, Centro y sur de Europa y el Norte de África. Su tallo es relativamente pequeño, no superando los 50 centímetros. La apariencia de la planta es muy similar al de las zanahorias, sus hojas son de color verdes y se dividen en pequeños ramos que se describen como si tuvieran aspectos de plumas.

Las flores de la alcaravea son de color blanco, son pequeñas y crecen en conjuntos con forma de abanicos llamados umbelas. La floración comienza en el mes de mayo. Posterior a la floración podemos encontrar sus frutos los cuales son pequeños y largos (entre 3- 6 mm.), de color negro y con surcos que recorren el fruto a lo largo. Los frutos tienen un aroma similar al anís y un sabor picante.

La raíz prolifera en varias raíces principales color ocre o marrón. La raíz es comestible y posee un sabor similar al de las zanahorias.

La colecta de la alcaravea se hace entre los meses de julio y agosto, una vez que han madurado los frutos. Las partes de interés son los frutos y las raíces, estos se colectan y se ponen a secar en la sombra.

Frutos de la alcaravea

Propiedades terapéuticas

La alcaravea es una planta cuyas propiedades medicinales se conocen desde hace mucho tiempo. Sus frutos poseen una atractiva concentración de aceites esenciales, además de terpenos como la carvona y el carveno. Su principal uso es como antiflatulencias  gracias a sus efectos eupépticos y carminativos que ayudan a mejorar la digestión.

Se recomienda su consumo en casos de digestiones lentas, problemas de gases, espasmos gastrointestinales.  También se puede emplear como aperitivo y digestivo, lo cual en conjunto la convierte en una planta que mejora todo el proceso de digestión.

El otro uso conocido de la planta es como condimento para otorgar aroma y un sabor picante a los platillos.

Modo de empleo

Infusión. Se emplean dos gramos de frutos de alcaravea secos. Se colocan en una taza de agua y se ponen a hervir durante 15 minutos. La infusión resultante se filtra y se consume antes de cada comida para fomentar el apetito y mejorar la digestión.

Decocción. Se emplean 45 gramos de frutos secos y se ponen a hervir en 1 litro de agua durante 30 minutos. Esta decocción se filtra y se consume a lo largo del día, un máximo de tres tazas al día. Ayuda a facilitar la digestión y auxilia en casos de digestiones lentas. También se evitan las flatulencias con este remedio.

Polvo. Se prepara a través de la trituración de frutos y raíces secas por partes iguales. Se consume después de las comidas.