Propiedades medicinales cerezo silvestre

Cereza y sus propiedades

Analgésico. Diurético. Laxante. Nutritivo

El cerezo silvestre, Prunus avium, también conocido por los nombres de cerezo dulce, cerezo blanco o simplemente “cerezo” es una de las variedades de la especie Prunus cerasus, que involucra una amplia variedad de árboles que dan cerezas. Las otras variedades ampliamente conocidas son el Prunus cerasus, de Europa; y el Prunus serrulata, de Asia, popularmente llamado “Sakura”.

Cuando hablamos del cerezo estamos hablando de uno de los árboles y frutos más conocidos mundialmente. La planta es ampliamente conocida en la cultura popular, se trata de un árbol elegante el cual adorna jardines alrededor de todo el mundo; el caso de la variedad Prunus serrulata es incluso más peculiar, pues es un símbolo que todos asocian directamente con Japón. En el resto de este artículo nos centraremos en describir las características del cerezo silvestre (variedad Avium).

Cuando el árbol es joven (si acaso un par de años) su corteza es completamente lisa y posee un color gris. Conforme va creciendo su tronco y tallos se tornan gruesos y rugosos, y poco a poco la corteza se empieza a resquebrajar. Las hojas poseen una forma ovalada, con un poco de vellosidad en el reverso, y con ligeras dentaduras en los bordes. El cerezo silvestre pierde su follaje en invierno y lo recupera en la primavera del siguiente año.

Las flores del cerezo son uno de los elementos más distintivos. Éstas son hermafroditas (ambos géneros), y se agrupan en racimos llamados “umbelas”: varias flores se unen a un pedúnculo grueso y común.

La fruta que da se conoce como cereza, se trata de una drupa de color rojo o rojo obscuro. Su consistencia es firme y pulpa es jugosa con un sabor ligeramente ácido y dulce. La cereza es un fruto que se suele cosechar con fines comerciales y se suele usar en la gastronomía, principalmente para la preparación de postres.

La floración se da a partir de marzo y hasta mediados de junio. Los frutos suelen aparecer a finales de mayo y terminan de madurar a mediados y finales de junio.

Para fines culinarios y medicinales la parte de interés es el fruto. Este se colecta y se almacena en conservas o también se puede deshidratar.

Propiedades terapéuticas

La composición de la cereza varía según la especie y subespecie, aunque podemos destacar que todas suelen tener una cantidad importante de azúcares. Otras substancias de interés son los taninos y sustancias pectinas, junto con el ácido salicílico. También se ha descrito la presencia de sales de potasio, las cuales pueden representar un aporte notable a la ingesta de este mineral.

Las semillas de la cereza también son de interés aunque se debe tener cuidado. En ellas se encuentra una cantidad considerable de esencia y aceites grasos, aunque también hay pequeñas cantidad de cianuro, el cual es altamente tóxico en cantidades elevadas.

El principal uso que se le da a la cereza es como alimento. Tiene una composición rica en vitaminas y minerales que puede ser muy benéfico, aunque se tiene que tener en cuenta también la cantidad de azúcar que contienen.

También tienen un efecto digestivo que es idóneo para personas con digestiones malas y flatulencias.

Su consumo elevado trae consigo un efecto diurético causado por el contenido de minerales, principalmente de potasio. También puede tener un efecto laxante.

Los compuestos salicílicos de la cereza le dan propiedades antipiréticas y analgésicas, que ayudan a combatir las fiebres y a aliviar el dolor. También se le atribuyen propiedades antirreumáticas.

Por otro lado la resina del cerezo se puede usar. Ésta se diluye en vinagre y se deja macerar, para después usarlo como antibiótico tópico, idóneo para aliviar erupciones en la piel.

Modo de uso

Lo más común es usar los frutos frescos. Éstos se puede comer como tales, preparar bebidas, mermeladas o diversos postres, incluso también licores, aunque quizá esta no sea la forma más adecuada de consumir la cereza.

Otras preparaciones incluyen:

  • Tisina. Se prepara a partir de los rabillos de la fruta. Se emplean 30 gramos que serán hervidos en 1 litros de agua. Esta preparación se puede beber a lo largo del día como diurético.
  • Extracto. Posee las mismas propiedades que la misma cereza pero en dosis concentrada. La dosis será la cantidad de gotas que el médico señale.