Propiedades medicinales de la artemisa

propiedades terapéuticas de la artemisia vulgaris

Aperitivo. Emenagogo. Antimicrobiano

La artemisa (Artemisia vulgaris) es una planta similar al ajenjo, tanto por su morfología como por sus propiedades medicinales. Se caracteriza por su tallo de color rojizo y estriado, con o sin vellosidad. Las hojas son de color verde oscuro en la parte superior y un color más claro en dorso, y da flores tubulares de color lila en la punta que florecen en verano.

La artemisa crece en las regiones de clima templado en Europa, Asia y el norte de África. Puede llegar a medir dos metros, y se le puede encontrar como maleza.  Es considerada una de las plantas medicinales más antiguas del mundo, pues las mujeres griegas lo utilizaban para acelerar la menstruación.

Propiedades terapéuticas

La artemisa puede ayudar a las mujeres con menstruaciones difíciles. Sirve para provocarla y regularla. Asimismo, se recomienda su uso en casos de anorexia y digestiones lentas y pesadas.

Similar al ajenjo, a la artemisa se le atribuyen propiedades tónicas y aperitivas. La planta es rica en eucaliptol y tuyona además de otras sustancias en menores proporciones como la adenina y colina. Además, contiene vitaminas A, B y C.

Además, también puede ser utilizado como desinfectante del tracto digestivo o como antiparasitario, aunque no es su propósito principal. Por último, no se debe consumir en exceso esta planta, pues puede provocar desórdenes nerviosos e incluso convulsiones, especialmente en niños.

Modo de uso

  • Infusión. Se hierve un litro de agua y se añaden 30 gramos de hojas y flores secas de artemisa. Se endulza con azúcar o miel y se toma una taza al día. Se recomienda para mujeres con menstruaciones difíciles cinco o seis días antes del comienzo de su periodo.
  • Polvo. Se pulveriza una pequeña cantidad de hojas y flores y se mezclan con el doble de azúcar. Se toma 4 veces al día.